Vivimos en un mundo donde la escuela tradicional es la correcta y nos da miedo cuando nos enseñan una nueva metodología. Conoce el enfoque Reggio Emilia

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Conoce el enfoque Reggio Emilia
Vivimos en un mundo donde la escuela tradicional es la correcta y nos da miedo cuando nos enseñan una nueva metodología, como por ejemplo Montessori. Cuando Montessori inicio todos tenían sus dudas porque era algo nuevo e innovador. Hubo personas que se animaron y lo intentaron y le gustó, pero también hubo personas a las cuales ese método no se adecuó a las necesidades de sus hijos.
Reggio Emilia nació en la ciudad de Reggio Emilia, Italia, con la intención de hacer crecer a las niños el área maternal. Reggio Emilia no es una metodología, es un enfoque. Fuera de la ciudad de Reggio Emilia, cualquier escuela que practique este enfoque se les dice que son “Inspiración Reggio Emilia” usando adaptaciones para su comunidad. Este enfoque no es solamente usado en las escuelas también puede ser utilizado en casa.
¿Cuáles son sus principios fundamentales?
Los niños son capaces de construir su propio aprendizaje. ¿Cómo es esto?
Sus intereses son los que los hacen descubrir el mundo y entenderlo mejor.
Los niños entienden quienes son en el mundo con la interacción con otros niños. El trabajo en equipo y la colaboración social son una gran parte de este enfoque. El adulto no es el encargado de entregar la información a los pequeños, ellos por medio de la exploración hacen su propia investigación.
Los pequeños son escuchados. Se le motiva a los niños a usar el lenguaje en todo lo que van descubriendo, incentivándolos a hacer preguntas e investigar todo lo que ven. “¿Para qué sirve esto?” Preguntaran ellos, y las maestras o papás responderán “¿Para qué crees que sirva esto?” El punto no es darles la respuesta, sino que ellos creen su propia respuesta.
El ambiente es el tercer gran personaje de nuestra enseñanza. ¿Quién no se siente inspirado cuando se sumerge en sus pensamientos mientras ve a un gran paisaje? Es necesario tener un salón con luz natural, orden, belleza y con la sensación de ser orgánico. Cada espacio del salón tiene un propósito, cada esquina, tiene que ser inspiradora para que los pequeños decidan indagar y preguntar.

El adulto o maestro es el mentor y guía. Nuestro rol como adultos no es juzgar el pensamiento de nuestros pequeños. Se debe de tomar en cuenta cada pensamiento, pregunta o duda que surja de ellos para que de esa manera sepamos cuales son sus intereses. Los proyectos Reggio Emilia no se pueden planear con meses de anticipación, es necesario saber lo que le interesa al pequeño en una semana para poder planear la siguiente.
Es importante documentar los descubrimientos. En Reggio Emilia el pensamiento del niño tiene que pasar de la imaginación a lo real, ya sea por medio de fotografías, dibujos, esculturas, explicaciones verbales y transcritas por los guías.
Este enfoque nos motiva a que escuchemos a nuestro niños, a no juzgarlos en su descubrimiento del mundo. Nosotros ya sabemos para qué sirve ese botón que tanto prende y apaga el niño, ellos apenas están descubriendo su funcionamiento.
Dejemos que nuestros hijos exploren el mundo, que se ensucien, toquen, huelan, experimenten a su manera para que de esa forma ellos puedan crear mapas mentales que servirán de base para toda la información que recibirán en un futuro.

Miss Jimena