LA IMPORTANCIA DEL JUEGO EN LA INFANCIA

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LA IMPORTANCIA DEL JUEGO EN LA INFANCIA

El juego constituye una forma genuina y privilegiada de expresión en los niños que ha sido investigada desde múltiples enfoques y disciplinas.

El contenido del juego está dado por lo que para el niño representa las actividades centrales de los adultos, sus actividades de trabajo y sus relaciones sociales.

Según Freud: “considera el juego como medio para expresar las necesidades y satisfacerlas, liberando emociones reprimidas, donde el niño puede expresarse libremente.”

Según Karl: “El juego es objeto de una investigación psicológica especial, siendo el primero en constatar el papel del juego como fenómeno de desarrollo del pensamiento y de la actividad. Está basada en los estudios de Darwin que indica que sobreviven las especies mejor adaptadas a las condiciones cambiantes del medio; por ello el jugo es una preparación para la vida adulta y la supervivencia.”

Según Piaget: “El juego forma parte de la inteligencia del niño, porque representa la asimilación funcional o reproductiva de la realidad según cada etapa evolutiva del individuo, como capacidades senso motrices, simbólicas o de razonamiento, como aspectos esenciales del desarrollo del individuo, son las que condicionan el origen y la evolución del juego.”

Según Vigotsky: “El juego surge como necesidad de reproducir el contacto con los demás. Naturaleza, Origen, y fondo del juego, son fenómenos de tipo social y a través del juego se presentan escenas que van más allá de los instintos y pulsaciones internas individuales.”

Según Pugmire-stoy: “Define el juego como el acto que permite representar el mundo adulto, por una parte, y por la otra relacionar el mundo real con el imaginario. Este acto evoluciona a partir de tres pasos; divertir, estimular la actividad e incidir en el desarrollo.”

A pesar de las precisiones conceptuales de los diferentes teóricos. Todos concuerdan en la importancia del juego en el aspecto psicológico, pedagógico y social del ser humano. El juego desde estas perspectivas teóricas puede ser entendido como un espacio, asociado a la interioridad con situaciones imaginarias para suplir demandas culturales, y para potenciar la lógica y la racionalidad.

Para los niños jugar no es un pasatiempo, sus juegos están relacionados con un aprendizaje central, su conocimiento del mundo por intermedio de sus propias emociones. Por medio del juego el niño crea una serie de especulaciones con respecto a la vida, las mismas que más tarde, en la adultez, volverá a descubrir y elaborar haciendo uso del raciocinio y estableciendo un puente entre el juego y la vida.

Alejandra Murillo